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MEXICO (AP) - Britney Spears celebró su cumpleaños número 30 en México pero los que recibieron un obsequió fueron sus seguidores, quienes vieron saldada la deuda que la cantante dejó hace casi 10 años cuando realizó una controvertida primera visita al país.

Spears reivindicó su imagen y demostró que aún sigue siendo la princesa del pop con una presentación la noche del sábado que, aunque usó recurrentemente playback, cautivó a los asistentes que se mantuvieron de pie de principio a fin.

"¿Como están Ciudad de México? ¿Como se sienten?" fueron las primeras palabras de la interprete, que habló en inglés, desatando la euforia en el Foro Sol de la capital mexicana.

"No los escucho", apuntó Spears antes de interpretar el tema "1,2,3".

La velada musical arrancó con "Hold it against me" y a lo largo de casi dos horas la cantante realizó ocho cambios de vestuario, en su mayoría leotardos y conjuntos brillantes que dejaban su espalda y piernas al descubierto.

La intérprete realizó una primera visita a la ciudad de México en 2002. En aquella ocasión canceló abruptamente su segundo recital tras haber interpretado apenas dos canciones debido a una intensa lluvia. También generó un escándalo al realizar una señal obscena con el dedo medio a un reportero que captó su llegada a un aeropuerto aledaño a la capital mexicana y que fue apodada la "Britney-señal".

Britney regresó convertida en madre y habiendo superado una crisis personal y emocional que la llevó a rehabilitación y a perder temporalmente la custodia de sus dos hijos.

La presentación contó con una veintena de temas entre los que destacaron "Piece of me", "Big fat bass" y "If you seek Amy". Además tuvo un despliegue técnico que incluyó rayos láser, pirotecnia y plataformas que se elevaban.

Los elementos se fundieron en el tema "Gimme More", de los más ovacionados y que convirtió el escenario en una escena egipcia de la que Spears emergió con un atuendo dorado e interpretó la canción desde un galeón que se desplazaba por el escenario.

La interacción con el público, en su mayoría breves saludos y agradecimientos, fue limitada, pero con momentos contundentes. Uno de ellos fue cuando la cantante se aposentó a cantar "Lace and Leather".

"Este es el momento del show en el que encontramos un voluntarios", dijo la estadounidense al tiempo que sus bailarines le ayudaban a localizar a un fanático de las primeras filas del recinto que no se llenó en su totalidad. "Es muy lindo", apuntó Spears mientras el elegido era esposado en un poste metálico que la cantante usó para un seductor baile en el cual sujetó la cabeza de su admirador entre sus piernas.

La cantante no hizo el despliegue de grandes coreografías, pero ofreció una enérgica presentación que incluyó sus más exitosos temas, como "Slave 4 U", "Toxic" y "Baby one more time", de los más coreados y que acompañó con un sensual baile sobre una motocicleta y ataviada como una policía en un diminuto short con lentejuelas.

"¿Están listos para más?", preguntó la intérprete como preámbulo a "I wanna go", el único tema de la noche en el que su voz sobresalió, lo que le valió una ovación e incluso subió a un par de fanáticos al escenario para que bailaran con ella.

"Muchas gracias México. Hacen esto muy bien, estoy impresionada", manifestó mientras uno de los seguidores se hincó ante ella, causando desconcierto en la rubia, quien sólo rió.

El recital, que sólo incluyó una balada, tuvo un cierre espectacular.

Al interpretar "Till the World Ends", las pantallas proyectaron rayos y fuegos artificiales hacían las veces de explosiones, mientras Spears escalaba una estructura metálica que la dejó suspendida al centro del escenario, con unas enormes alas metálicas que contrastaban con una cortina de pirotecnia.

La intérprete ofrecerá un concierto gratuito el domingo en el Monumento a la Revolución de la Ciudad de México como parte de los inicios de las celebraciones navideñas en la capital mexicana.

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